En el plano mundial, el número de matrículas en primaria
aumentó desde 1990 en unos 82 millones. En 1998 cuenta
con 44 millones más de niñas que en 1990. Estas cifras simbolizan
mejor que cualquier otra los ingentes esfuerzos de
muchos países por avanzar, pese a las dificultades económicas,
a menudo graves, y al continuo y rápido crecimiento
demográfico. A finales de los años 90 el conjunto de los países
en desarrollo había logrado mejorar el índice neto de
matrícula en 80% y habían reducido las cifras de repetición
y deserción escolares. En muchas regiones, con la importante
excepción de Africa Subsahariana, ha mejorado ligeramente
la distribución de la matrícula de primaria por lo que
a igualdad entre los géneros se refiere. Se han ampliado en
proporciones modestas la enseñanza y atención de la primera
infancia, sobre todo en las zonas urbanas. Prácticamente
todos los países del mundo han ratificado la Convención
de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y,
por consiguiente, han aceptado la obligación de garantizar
a todos los niños el derecho a la educación básica. Se han
desarrollado gradualmente la educación no formal y la
capacitación práctica. Si bien el índice de analfabetismo
sigue teniendo proporciones inaceptables, se han logrado
algunos avances. En efecto, el índice general de alfabetización
de adultos pasó a 85% para los hombres y 74% para las
mujeres. Gracias a una mejor educación, las parejas han
podido decidir con conocimiento de causa el número de
hijos que deseaban, lo que está repercutiendo en el índice de
crecimiento demográfico, factor de gran importancia para la
educación y el desarrollo.( Fragmento , Foro mundial de educación , dakar 2000 )
No hay comentarios:
Publicar un comentario